viernes, 25 de septiembre de 2026

VALERIAN Y LAURELINE: UN PAÍS SIN ESTRELLAS


Lo busqué y rebusqué mucho tiempo. Un comic que me voló la cabeza en mi juventud y que tenía que volver a leer. Los comics creados por la dupla Méziéres / Christin son de esos que te hacen pensar: “Pará… ¿cómo se les ocurrió esto en 1972?”

"Un País sin Estrellas" (originalmente "The Land without Stars") es el tercero de la serie, luego de "The City of the Shifting Waters" y "The Empire of a Thousand Planets" (en el que se basara la película del 2017 protagonizada por Dane DeHaan y Cara Delevigne). La historia arranca con una idea que ya de por sí es espectacular: Valérian y Laureline llegan a un sistema planetario en el que una colonia terrestre corre peligro porque una misteriosa masa planetaria se dirige directamente hacia ella. Hasta ahí, ciencia ficción clásica. El problema es que cuando nuestros agentes llegan a esa misteriosa amenaza descubren que no están ante una simple roca espacial. Están ante un planeta hueco.

Sí. Un planeta hueco que por si fuera poco, tiene vida en su interior.Y ese mundo tiene un problema bastante más complicado que cualquier colisión planetaria: sus habitantes llevan generaciones enfrascados en una guerra entre hombres y mujeres. Y acá es donde Christin empieza a jugar. Porque en una de las sociedades, las mujeres gobiernan y los hombres son quienes combaten. En la otra ocurre exactamente lo contrario. Dos culturas enfrentadas, dos formas de organización social completamente opuestas y, en el medio, una guerra que parece no tener principio ni final.

Lo interesante es que Christin no necesita convertir la historia en un discurso solemne. Hace algo mucho más efectivo: lleva la discusión sobre los roles masculinos y femeninos hasta el absurdo. Los hombres se comportan de una determinada manera porque “son hombres”. Las mujeres hacen determinadas cosas porque “son mujeres”. Y cada sociedad está convencida de que la otra es la responsable de todos sus problemas.

Y ahí aparece uno de los grandes aciertos del álbum: el humor.

"Un país sin estrellas" es una aventura de ciencia ficción, pero también tiene muchísimo de sátira. Christin se divierte exagerando comportamientos, costumbres y prejuicios hasta convertirlos prácticamente en caricaturas. Y mientras todo esto sucede, Valérian y Laureline quedan en medio del conflicto. Pero hay algo especialmente importante acá: Laureline empieza a demostrar que no está en la serie simplemente para acompañar al protagonista. De hecho, una de las cosas más interesantes del álbum es la dinámica entre los dos.Valérian es impulsivo, bastante seguro de sí mismo y, en determinados momentos, sorprendentemente inútil. Laureline, en cambio, tiene una personalidad mucho más fuerte y suele ser quien aporta sentido común cuando la situación se descontrola. Y esto resulta especialmente llamativo teniendo en cuenta que estamos hablando de una obra de comienzos de los años 70. Laureline no es una damisela esperando ser rescatada. Es parte fundamental de la aventura. Y probablemente sea uno de los elementos que ayudan a que la relación entre ambos funcione tan bien.

Y después tenemos a Mézières. Porque si Christin construye un mundo extraño, Mézières tiene que mostrárnoslo. Y nos transporta a un mundo fantástico, por estética, expresividad, y creatividad.

El planeta hueco permite al dibujante jugar con escenarios completamente diferentes: ciudades fortificadas, ambientes casi medievales, tecnología de ciencia ficción, criaturas extrañas, paisajes interiores y enormes estructuras arquitectónicas. Hay una sensación constante de estar descubriendo algo nuevo. Y eso es fundamental en una aventura de Valérian: cada planeta tiene que sentirse como un planeta diferente.

Mézières todavía está desarrollando el estilo que terminará convirtiéndose en la identidad visual definitiva de la serie, pero acá ya aparecen muchas de esas características que después vamos a reconocer inmediatamente: diseños extravagantes, vehículos imposibles, criaturas alienígenas y una enorme capacidad para mezclar ciencia ficción con elementos de fantasía. Y además hay algo que me gusta especialmente: el mundo no parece construido únicamente para que los protagonistas lo recorran. Es patente que es un mundo con historia. Tiene sus propias sociedades, sus propias reglas y sus propios conflictos. Eso siempre es una señal de buen worldbuilding.

La historia funciona especialmente bien cuando Christin se dedica a explorar ese mundo y a mostrarnos sus contradicciones. Quizás algunas resoluciones resulten hoy un poco más simples de lo que estamos acostumbrados a encontrar en la ciencia ficción moderna. Pero hay que poner la obra en contexto.Estamos hablando de una aventura publicada originalmente entre 1970 y 1971 en Pilote, y recopilada como álbum en 1972. Y para esa época, plantear una civilización dividida en dos extremos —una dominada por mujeres y otra por hombres— para después utilizarla como una especie de espejo deformado de nuestra propia sociedad, tiene bastante mérito.

Lo mejor es que Christin no necesita decirnos constantemente qué tenemos que pensar. Simplemente nos muestra el absurdo. Dos sociedades convencidas de tener la razón absoluta. Dos grupos que llevan tanto tiempo enfrentándose que prácticamente han olvidado por qué empezaron. Y una guerra que, paradójicamente, termina alimentándose a sí misma.

En resúmen: "Un país sin estrellas" es una aventura de ciencia ficción muy hija de su época, pero también es uno de esos álbumes que demuestran por qué Valérian y Laureline terminaron convirtiéndose en una serie fundamental del cómic europeo. Tiene planetas imposibles. Tiene criaturas extrañas. Tiene acción. Tiene humor. Tiene una idea de ciencia ficción fantástica. Y tiene un personaje independiente, brillante, y fuerte,  - insisto, en especial para aquella época - que nos hace plantearnos si el comic no debería de haberse llamado "Laureline y Valerian". No en vano George Lucas tomó ideas "prestadas" de acá, como el bikini de Laureline, el diseño de algunas criaturas, o incluso el modelo de nave para el Halcón Milenario, y Luc Besson hizo lo propio para su "El Quinto Elemento". 

Pero, sobre todo, tiene una pregunta bastante sencilla: ¿Qué pasa cuando una sociedad convierte sus diferencias en una razón permanente para enfrentarse?

        

FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: DARGAUD

AÑO: 1972

# DE PÁGINAS: 48

GUION: J.C. MÉZIÉRES

DIBUJO: P. CHRISTIN

COLOR: E. TRANLÉ

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domingo, 5 de julio de 2026

VIUDA NEGRA: HOGAR, DULCE HOGAR

 

Pocos personajes de Marvel tienen un pasado tan pesado como Natasha Romanoff. Mientras otros héroes obtuvieron sus poderes por accidentes, experimentos o herencias, la Viuda Negra fue literalmente construida para convertirse en un arma. Y justamente de eso trata "Hogar, Dulce Hogar": de descubrir que, por más que uno quiera escapar de su pasado, hay cosas que siempre terminan alcanzándolo.

Richard K. Morgan, autor de novelas como "Solo Acero" o "Carbono Alterado", deja de lado las grandes amenazas cósmicas y las conspiraciones épicas, para plantear un thriller de espionaje en estado puro. Nada de invasiones alienígenas ni combates multitudinarios. Acá hay conspiraciones, asesinatos, identidades falsas, agentes dobles y una Natasha que vuelve a enfrentarse con los fantasmas de la Sala Roja cuando alguien comienza a eliminar sistemáticamente a antiguas espías soviéticas.

Lo mejor del cómic es el tono. Desde la primera página se siente como una novela de espionaje moderna. Morgan entiende perfectamente quién es Natasha: una espía antes que una superheroína. Sus mejores armas no son las pistolas ni las patadas voladoras, sino la inteligencia, la manipulación y la capacidad para ir siempre un paso adelante.

La historia tiene muy buen ritmo y sabe dosificar la información. Nunca se vuelve confusa, pero tampoco entrega todas las respuestas enseguida. Cada capítulo aporta una nueva pieza del rompecabezas hasta desembocar en un final que, sin reinventar el género, resulta más que satisfactorio.

En el apartado gráfico aparecen dos nombres muy distintos. Goran Parlov se encarga de la mayor parte del relato con un dibujo limpio, sobrio y muy cinematográfico, ideal para una historia de espías. Bill Sienkiewicz, por su parte, aporta ilustraciones que funcionan casi como pequeñas explosiones artísticas. Su estilo experimental y caótico transmite perfectamente la sensación de trauma, paranoia y violencia que arrastra Natasha desde hace años.

Quizás el único punto flojo sea que algunos personajes secundarios podrían haber tenido un poco más de desarrollo. El foco está tan puesto en Natasha que varios de los antagonistas terminan siendo funcionales a la historia más que memorables por sí mismos.

En definitiva, "Viuda Negra: Hoga, Dulce Hogar" demuestra que Natasha no necesita compartir escenario con los Vengadores para protagonizar una gran historia. Es un cómic adulto, inteligente y con mucha personalidad, que recupera la esencia del personaje y la acerca mucho más al espionaje clásico que al típico cómic de superhéroes.


FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: MARVEL COMICS
AÑO: 2004
# DE PÁGINAS: 152
GUION: RICHARD K. MORGAN
DIBUJO: BILL SIENKIEWICZ / GORAN PARLOV
ENTINTADO: BILL SIENKIEWICZ
COLOR: DAN BROWN






sábado, 2 de mayo de 2026

ELFOS: EL CRISTAL DE LOS ELFOS AZULES / EL HONOR DE LOS ELFOS SILVANOS

 


Si te gusta la fantasía clásica con un giro visual potente, "Elfos: El Cristal de los Elfos Azules / El Honor de los Elfos Silvanos" es una lectura que entra directo por los ojos. Sí, el guion de los franceses J.L. Istin y Nicolás Jarry en sus respectivas historias son muy buenos , y ya ahondaremos en ellos, pero el dibujo del español Kyko Duarte, el del italiano Gianluca Maconi, y el color del brasileño Diogo Saito son superlativos. 

Desde el arranque, este tomo doble deja claro que no viene a reinventar el género, sino a ejecutarlo con una precisión y un nivel artístico altísimo. Dos historias, dos pueblos élficos distintos, y una sensación constante de estar explorando rincones diferentes de un mismo universo que respira tradición, conflicto y códigos de honor. Y bueno, si...en realidad son historias que suceden de hecho en un mismo mundo. Como todo buen libro de fantasía épica, comienza con un mapa donde se nos presentan las locaciones donde tendrán lugar estas primeras historias.

En "El cristal de los elfos azules" la historia nos lleva a Ennlya, una ciudad de Elfos Azules arrasada tras una masacre brutal. Lo que en un primer momento parece un simple ataque de piratas humanos empieza a mostrar rápidamente un trasfondo mucho más oscuro y complejo.

La narrativa se construye sobre dos líneas que avanzan en paralelo: por un lado, la investigación: Lanawyn, una elfa respetada, junto a su aliado humano Turin, se adentran en una trama marcada por conspiraciones políticas, tensiones raciales y verdades incómodas; por otro, la búsqueda del cristal: conocemos a Vaalann, una joven ligada a una profecía que la empuja a encontrar un antiguo cristal sagrado. Pero el verdadero conflicto no es solo hallarlo, sino enfrentarse al poder que encierra… y al riesgo de ser consumida por él.

Dos caminos distintos, un mismo trasfondo: misterio, destino y un mundo que se va revelando mucho más peligroso de lo que parecía al inicio.

Todo está contado con ritmo ágil: hay acción, momentos de tensión y algo de trasfondo del mundo, pero sin sobrecargar. Y, otra vez, lo que más destaca es cómo el viaje se siente tan importante como el destino, con escenarios espectaculares que acompañan cada paso.

Es una historia bastante clásica en su estructura, pero muy bien ejecutada, y funciona perfecto como puerta de entrada a este universo. No es el típico cuento de hadas. Istin maneja temas como el racismo, la ambición de poder y la decadencia moral de razas supuestamente "puras".

Siguiendo con la saga, "El Honor de los Elfos Silvanos" pega un volantazo total: dejamos atrás la costa y el aire más “político” de los elfos azules para meternos de lleno en la densidad salvaje de los bosques de Daocer. Acá todo es más crudo, más físico, más directo.

La historia se construye alrededor de un conflicto central clarísimo: una guerra por la supervivencia. Los humanos avanzan, sitian y presionan, mientras los elfos silvanos retroceden hacia lo más profundo del bosque, defendiendo cada palmo como si fuera el último. El choque es frontal: por un lado, los humanos, guiados por la ambición y la expansión, por el otro, los silvanos, arraigados a su territorio, orgullosos y completamente dispuestos a morir antes que cederlo. OK. Nada muy nuevo.

En el centro de todo está Llali, hija del rey, que se auto-impone - a escondidas - una misión clave: buscar una alianza que podría cambiar el destino de su pueblo. Pero, como en toda buena historia de fantasía, esa posible salvación tiene un costo… y no es menor.

Lo interesante es el contraste con el tomo anterior: si los elfos azules representaban lo diplomático, lo urbano y lo estratégico, los silvanos son instinto, naturaleza y honor llevado al límite

Pero vamos a lo importante: el arte es una locura. Cada página está trabajada con un nivel de detalle que eleva la experiencia. Los paisajes —bosques densos, estructuras élficas, escenarios cargados de atmósfera— no son solo fondo: cuentan historia. El uso del color acompaña perfectamente el tono de cada relato, marcando diferencias entre los elfos azules y los silvanos sin necesidad de subrayarlo con texto. Hay viñetas que podrías enmarcar sin problema.  El dibujo de Duarte es detallado y dinámico, logrando que los paisajes marítimos y la arquitectura de los Elfos Azules cobren vida de forma espectacular. El arte de Maconi utiliza una paleta de colores mucho más orgánica (verdes, marrones, tonos tierra) que captura perfectamente la atmósfera opresiva y mágica del bosque.

A nivel narrativo, funciona muy bien en formato breve. No se pierde en vueltas innecesarias: presenta personajes, conflictos y stakes de forma clara y efectiva. Quizás no profundiza demasiado (es el costo del formato), pero logra algo clave: te deja con ganas de más de este mundo.

Lo más destacable es cómo logra combinar lo épico con lo íntimo. No es solo acción o batallas: hay códigos, decisiones, identidad… todo envuelto en ese aire solemne típico de los elfos bien construidos. Termina siendo un producto muy sólido, con un arte que realmente marca la diferencia. No es solo bueno… es de esos que te hacen frenar la lectura para mirar mejor cada viñeta. 



FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: YERMO

AÑO: 2019

# DE PÁGINAS: 112

GUION: J.L. ISTIN / NICOLAS JARRY

ARTE: KYKO DUARTE / GIANLUCA MACONI

COLOR: DIOGO SAITO

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miércoles, 1 de abril de 2026

ANTORCHA HUMANA (JIM HAMMOND) - "ANTORCHA"

 


Hay cómics que no solo cuentan una historia, sino que reconstruyen un mito. "La Antorcha Humana" es exactamente eso: una reflexión oscura y melancólica sobre los héroes olvidados y lo que queda de ellos cuando el tiempo pasa… o cuando regresan de la muerte.

En el centro del relato aparece Tom Raymond, también conocido como “Toro”, un personaje profundamente humano dentro de un mundo que ya no lo es tanto. Su arco es uno de los más potentes: queda completamente solo tras la muerte de su compañero y referente, cargando no solo con la pérdida sino con el peso del legado. Esa soledad define el tono de la obra.

Pero en este universo, la muerte no es necesariamente el final.

Gracias a la intervención de Bucky Barnes y el poder del Tesseract, Toro es devuelto a la vida. Sin embargo, su regreso no es triunfal ni esperanzador: es incómodo, casi antinatural. La pregunta ya no es si vive… sino qué significa estar vivo después de haber cruzado ese límite. A lo "Pepe Grillo" (o como sea se llame ese insecto compañero de Pinocchio en tu país), La Visión (estéticamente diferente a lo que solemos verla representada, y teniendo un rol mucho más parecido a lo que sería El Espectro en DC) hará las veces de guía para el joven compañero de La Antorcha Humana.

En paralelo, el gran antagonista de la historia, el Pensador, opera desde las sombras con un plan mucho más inquietante. No busca simplemente destruir, sino comprender, manipular y redefinir el concepto mismo de humanidad. Es él quien revive a la Antorcha original —una figura que, al igual que Toro, también había muerto— pero lo hace con un propósito claro: utilizarlo como herramienta, como símbolo… o incluso como experimento.

Y ahí es donde la historia golpea más fuerte.

La Antorcha, un androide (y no el de los Cuatro Fantásticos, sino una versión mucho más antigua y trágica y uno de los primeros héroes de Marvel junto a Namor y Capitán América), regresa sin aquello que lo hacía cercano a los humanos: su “humanidad”. Ya no es el héroe que fue. Es una presencia fría, distante, casi mecánica, que obliga a los personajes —y al lector— a enfrentarse con una idea inquietante: ¿qué pasa cuando un símbolo vuelve… pero vacío?

Visualmente, Alex Ross eleva todo esto a otro nivel. Su estilo hiperrealista transforma cada escena en algo casi tangible, como si estuviéramos viendo recuerdos en lugar de viñetas. Hay una carga emocional constante en cada imagen.

Y desde el guion, Mike Carey construye una historia pausada pero intensa, donde los temas pesan más que la acción: la identidad, la memoria, la muerte y la persistencia de los símbolos.

"La Antorcha" es una historia de superhéroes tradicional. Es una elegía. Un relato sobre lo que queda cuando los héroes caen… y sobre lo peligroso que puede ser traerlos de vuelta.


FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: MARVEL COMICS

AÑO: 2009 - 2010

# DE PÁGINAS: 190

GUION: MIKE CAREY / ALEX ROSS

ARTE: ALEX ROSS / PATRICK BERKENKOTTER

TINTA: PATRICK BERKENKOTTER

COLOR: CARLOS LÓPEZ

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jueves, 15 de enero de 2026

LIGA DE LA JUSTICIA - AUGE Y CAÍDA

 

Con dos partes bien distintas, "Auge y Caída" nos presenta un arco crudo - no unificado, ya que se toman los números 31 y 32 de Justice League:Rise and Fall Special #1 y los números del 1 al 4 de Justice League: The Rise of Arsenal - . Aquí los protagonistas están lejos de ser ese faro de justicia que cabría esperar en una historia de La Liga de la Justicia.  Es, ante todo, una historia de tragedias personales. 

Todo arranca en Green Arrow #31–32, donde el detonante emocional es devastador y definitivo. Siempre se supo que Oliver Queen (Green Arrow) era un tipo de ideales que no siempre comulgaban con lo que el resto de La Liga pensaba. Muchas veces, sus valores servían también como compás moral para el resto de los justicieros. Acá, J.T.Krul se encarga de tirar por tierra su imagen como héroe, ya que su única obsesión es vengar la muerte de miles de ciudadanos de Star City en manos de Prometeo. Entre esas muertes se encuentra la de la hija de su ex-compañero, Roy Harper (ex Red Arrow, ahora Arsenal). Ambos buscan la muerte del criminal, sin embargo La Liga planea hacer lo que hace con todos los criminales: encerrarlos con la esperanza de que no salgan más. A escondidas de todos, Green Arrow ejecuta la venganza. Esto significa un antes y un después con la comunidad de Star City, sus compañeros de La Liga, y en especial con Roy. El relato deja claro que no hay vuelta atrás en la relación entre ambos. La tragedia no es solo lo que ocurre, sino cómo Roy la procesa… o, mejor dicho, cómo no puede hacerlo.

Desde ese punto, Rise of Arsenal toma el control y se convierte en un descenso oscuro, casi nihilista. Roy - mutilado espiritual, mental,y físicamente - abandona cualquier intento de equilibrio y se entrega a la violencia, la venganza y el exceso. No como pose, sino como único mecanismo de supervivencia emocional.

Krul no intenta justificar a Roy, pero sí entenderlo. Este no es el sidekick simpático ni el héroe redimido. Es alguien roto, que perdió todo lo que le daba sentido y que responde de la peor manera posible. La serie se anima a mostrarlo antipático, brutal y autodestructivo, algo poco común en historias mainstream de DC.

Oliver Queen funciona más como contraste que como apoyo: representa lo que Roy fue, pero también lo que ya no puede ser. Su presencia refuerza la idea central del arco: algunas caídas no tienen héroes alrededor para amortiguarlas.

"Auge y Caída" fue polémica en su momento, y no es difícil entender por qué. El tono es crudo, incómodo y por momentos exagerado, pero siempre coherente con el estado mental del protagonista. Krul apuesta fuerte: no hay glorificación real del caos, solo una acumulación de malas decisiones que llevan a un final inevitable.

En cuanto al arte, éste es desparejo. Lo mejor pasa por cuando interviene Mike Mayhew, Geraldo Borges, o Kevin Sharpe. Por ahí, lo más flojo es lo de Dellocchio. 

No es una lectura “agradable”, pero sí honesta. Cada acción tiene peso, cada error deja marca. Y eso, en un universo donde la muerte suele ser reversible, se siente casi revolucionario. No busca agradar ni dejar lecciones simples. Es el retrato de un héroe que lo pierde todo y responde mal… muy mal.

No es para todos, pero si te interesan los cómics que exploran el costo real de ser un héroe, este arco de Roy Harper es una lectura imprescindible.


FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: DC COMICS

AÑO: 2010

# DE PÁGINAS: 224

GUION: J.T. KRUL

ARTE: FABIO JANSEN, DIÓGENES NEVES, SERGIO ARIÑO PERALTA, FEDERICO DALLOCCHIO, FABRIZIO FIORENTINO, GERALDO BORGES, KEVIN SHARPE, MICHAEL MAYHEW

TINTA: VICENTE CIFUENTES, RUY JOSÉ, MARK McKENNA, SCOTT HANNA, JOHN DELL, MARLO ALQUIZA, FEDERICO DALLOCCHIO, MICHAEL MAYHEW

COLOR: JOHN J. HILL, TRAVIS LANHAM, SAL CIPRIANO, ROB CLARK JR.

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domingo, 7 de septiembre de 2025

BATMAN: ASILO ARKHAM

 


Bueno...no lo voy a negar, me costó muchísimo terminar de leer esta historia. Reconozco que lo onírico no es lo mío, y es algo omnipresente en esta obra que Grant Morrison escribiera en el '89, y que Dave McKean ilustrara con un estilo tan experimental que todavía hoy divide aguas. "Batman: Asilo Arkham" no es una historia de superhéroes común y corriente: es más bien una pesadilla ilustrada.

La trama arranca con un motín en el manicomio. Los reclusos toman el control y el Joker pone una condición: que Batman entre al lugar. Y sí, entra. Pero lo que pasa después no son piñas ni persecuciones: es un viaje psicológico donde Batman se enfrenta a sus villanos como si fueran piezas de un rompecabezas de su propia mente. Es con esa idea de "ensayo", de demostrar que Batman es tan solo un reflejo de los locos que encierra, en este caso bajo la batuta del mejor director de orquesta, el propio Joker, quien lo único que pretende (parece) es que "el murciélago" experimente lo que él y los suyos viven día a día entre esas 4 paredes; 4 paredes que, además, tienen una historia muy particular.

En paralelo conocemos la vida de Amadeus Arkham, fundador del asilo. Un tipo que quería curar la locura, pero que terminó siendo devorado por ella. Esa historia se mezcla con la de Batman y la pregunta queda flotando: ¿qué tanto separa a un héroe de un interno del asilo?

El arte de McKean es un capítulo aparte. Acá no hay viñetas limpias ni trazos definidos: hay manchas, collages, fotos recortadas, tipografías deformadas. Cada página parece un cuadro colgado en un museo, o peor, una pared de un hospital abandonado. El Joker, por ejemplo, cambia de forma de una viñeta a otra: nunca se lo ve igual, siempre perturbador. Esto hace que el cómic sea más una experiencia sensorial que una narración lineal.

Es en este estilo de narración, fragmentada, simbólica, densa, que Morrison agarra al lector desprevenido...con la guardia baja. El mérito, además de un experimento bien definido - y seguramente necesario - está en volver a Batman un tipo (muy) vulnerable, al borde de la locura. Y uno, como lector acompaña. Y como "El Caballero Nocturno", no ve la hora de salir de esta pesadilla.

Si a esto le sumamos el apartado visual, con paneles a veces poco definidos, desfiguración constante de sus personajes, la paleta de colores, la imponencia del entintado, e incluso el lettering, a veces en forma de garabatos, hace que el deseo de huir de este comic se haga más patente con el correr de las páginas.

"Batman: Asilo Arkham" es considerado un clásico. Por lo que intenta, por lo distinto, por dónde nos sitúa a Batman. No se lee como entretenimiento liviano, y, evidentemente, no está diseñado para "el turista del comic". Pero justamente ahí está su poder. Es un cómic que se mete en la cabeza de Batman… y en la tuya. Está en mi biblioteca y ahí quedará...difícil lo vuelva a leer, al menos no en los próximos años.


FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: DC COMICS

AÑO: 1989

# DE PÁGINAS: 144

GUION: GRANT MORRISON

ARTE: DAVE McKEAN

TINTA: DAVE McKEAN

COLOR: DAVE McKEAN

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viernes, 18 de julio de 2025

BATMAN: EL HOMBRE QUE RÍE

 


Hubo en 1928 una película llamada "El Hombre que Ríe", dirigida por el cineasta alemán Paul Leni. Dicho film está basado en una novela de Victor Hugo, la cual trata de un niño mutilado, llamado Gwynplaine, condenado a una sonrisa perpetua, la cual le da una apariencia grotesca y lo condena a una vida de ferias, ser un bicho raro, y el desamor. ¿Por qué mencionar la novela o la película de casi 100 años? Porque la apariencia del Gwynplaine adulto - interpretado por Conrad Veidt, quien también actuara en "Casablanca" - fue la inspiración para la imagen del Joker original. Y, obviamente, el motivo del título que nos convoca hoy.

Ed Brubaker - ganador de 5 premios Harvey y el Eisner 2006 - se mete en la mente de Batman justo cuando todo se va por la borda por primera vez; es su reinterpretación del primer encuentro entre el murciélago y su eterno rival, con tintes de noir (inspirado en lo hecho por Frank Miller y David Mazucchelli en "Batman Año 1"), sangre y muchas, muchas sonrisas deformadas.

Gotham comienza a teñirse de rojo cuando un par de agentes encuentran una fábrica abandonada con decenas de cadáveres, todos con algo en común: una sonrisa macabra dibujada en sus minutos finales. Batman se huele que esto no es un asesino común. Podría ser la vuelta de "Capucha Roja"? No...no lo parece. Un nuevo jugador asoma en la ciudad: no quiere dinero, no quiere poder, quiere mandar un mensaje. Y éste comienza con figuras relevantes de Gotham: Henry Claridge, Jay W. Wilde...Bruce Wayne? Todo se pone aún más turbio cuando el Joker decide liberar a los criminales dementes del Centro Médico Williams. Mucho caos para un "murciélago" desconcertado. El Comisionado Gordon no se encuentra mucho mejor. Batman deberá encontrar la forma de detener al "payaso macabro" antes de que llegue su turno en su lista.

Con notable toque noir y novela policíaca de los '70, el tono oscuro y macabro abundan. Y es básicamente lo que esperamos de un lugar como Gotham. No es una historia de orígenes en sí, pero marca un camino sin retorno para el "Caballero de la Noche": su cruzada no será sólo contra maleantes de poca monta, ya que cuando el "Dios del Caos" está suelto, no hay racionalización posible para atraparlo. Si te gusto la primer peli de "Joker", este comic te va a encantar. Sigue la misma demencia y ganas de ver arder la ciudad que el largometraje de Todd Phillips. 

No tiene grandes vueltas de tuerca, ni tampoco mucho relleno. Va al punto, y eso también suma. La reflexión final también: hay que saber disfrutar de las pequeñas victorias. 

FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: DC COMICS

AÑO: 2005

# DE PÁGINAS: 80

GUION: ED BRUBAKER

ARTE: DOUG MAHNKE

TINTA: DOUG MAHNKE

COLOR: DAVID BARON

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sábado, 21 de junio de 2025

OUTCAST: UNA OSCURIDAD LO RODEA

 


Kyle Barnes no es un héroe. Ni quiere serlo. Ni se ve como tal. En realidad, cuando lo conocemos, apenas y quiere ser algo. Su casa está hecha un desastre, vive aislado y su única compañía es una bolsita de papas fritas vencidas. Pero detrás de ese tipo derrotado hay un pasado marcado por una palabra que no se menciona en voz alta: posesión. Su hermana parece ser la única interesada en que salga al mundo; mucho más que el propio Kyle, y, bajo amenaza y a regañadientes, éste acepta..aunque sea solo ir al super.

Kyle carga con una infancia atravesada por hechos inexplicables: su madre, su mujer… personas cercanas que en algún momento parecieron ser controladas por algo. Y él, de alguna forma, parece tener el extraño poder de sacarlo. A las piñas. Literalmente. Pero lejos de abrazar ese rol de exorcista moderno, Kyle lo rechaza, lo patea, se revuelca en la culpa y se pregunta si no será todo culpa suya. ¿Él provoca las posesiones? ¿Él las atrae? ¿Es un “outcast” (un paria...un marginado) porque fue elegido… o porque está maldito?

Del otro lado tenemos al reverendo Anderson, un cura de pueblo con más actitud que respuestas. Anderson tiene un poco de varios otros curas "famosos"; algo de el Padre Karras de "El Exorcista", algo de el Padre Moore ("El Exorcismo de Emily Rose"), algo del Padre Amorth (ese de Russell Crowe). Se cree una especie de guerrero de Dios, pero está más cerca de ser un boxeador de fe tambaleante. Bebe, fuma, se juega el dinero de la Iglesia a las cartas, dice malas palabras y parece tener tantos pecados como sermones. Pero no es ningún improvisado: ha estado enfrentando a estas entidades por años, aunque con métodos más espirituales que físicos.

Cuando se cruza con Kyle, ve la pieza que le falta a su cruzada: alguien que puede hacer lo que él no. Pero el choque entre ambos es inevitable. Kyle no quiere saber nada con iglesias ni con curas, y Anderson necesita desesperadamente aferrarse a algo que le dé sentido a su propia guerra; una guerra que está a punto de dar por perdida.

Lo interesante del dúo es que son un antihéroe con depresión y un cura en camino a la derrota. Hay tensión, hay sarcasmo, hay respeto a regañadientes. Son como un Mulder y Scully de provincia… pero con más traumas y menos FBI. 

Kirkman (si, ese que se hiciera toda la guita con "The Walking Dead") hace lo que mejor sabe: estirar la historia como chicle pero dándote lo justo para que no largues el tomo. Construye suspenso desde el silencio, los traumas y lo cotidiano. Crea un mundo donde lo sobrenatural importa, pero lo que de verdad te deja mal es el drama humano. Es lentísimo, si...pero te deja con ganas de leer los próximos 6 tomos.

Por su parte Azaceta, no busca ser "lindo". Es crudo, expresivo y muchas veces hasta desprolijo. Pero es exactamente lo que esta historia necesita. Gente rota, retratada como tal. El arte no te a "volar la cabeza", pero esos planos cerrados, hasta los paneles sin diálogo, lograrán ponerte incómodo...que es, casi te diría, el punto de la historia.

Interesante hallazgo en una librería de San Telma, que espero se repita. 

FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: IMAGE COMICS
AÑO: 2015
# DE PÁGINAS: 152
GUION: ROBERT KIRKMAN
ARTE: PAUL AZACETA
TINTA: PAUL AZACETA
COLOR: ELIZABETH BREITWEISSER





sábado, 17 de mayo de 2025

HAWKEYE VOL.1

 

Clint Barton, o mejor conocido como "Hawkeye" es un personaje bastante querido por los fans de Marvel, especialmente luego de la saga "Avengers", si bien la forma en que se lo muestra no siempre coincide con la del comic. Sin embargo, el carisma, humanidad, y perseverancia son rasgos que se han mantenido tanto en su formato escrito como en su versión en la pantalla grande.

Antes de que fuera una figura clave en los West Coast Avengers o un personaje con serie propia en Disney+, Hawkeye tuvo su primer intento serio de protagonismo en solitario en esta miniserie escrita y parcialmente dibujada por Mark Gruenwald (si bien parte del arte recae en Brett Breeding). La historia arranca con Clint Barton tratando de encontrar su lugar fuera de los Avengers, trabajando como jefe de seguridad para Cross Technological Enterprises. Mientras disfruta de su trabajo - y de Sheila - su nueva novia y también colega en CTE, Barton es llamado una noche a las instalaciones de la empresa para que se haga cargo de una intrusa que parece estar husmeando donde no debe. Las cosas no serán lo que parecen, y Barton descubrirá que la felicidad que creía tener no era tal, y se le hará cada vez más difícil confiar en los demás, especialmente en las mujeres de las que se enamora.

Clint no tiene superfuerza, ni rayos, ni factor curativo. Solo su arco, su puntería y su terquedad. Eso lo hace identificable y lo pone en el mismo club que personajes como Daredevil o Black Widow. Rodeado constantemente de héroes más poderosos que él, siempre se esfuerza por estar a la altura de las circunstancias y contribuir desde donde pueda.

Constantemente comparado con Green Arrow, difieren en su contexto (uno de origen humilde y criado en un circo, el otro multimillonario y ex-náufrago), su motivación (Barton busca pertenecer y redimirse de errores pasados, Oliver Quinn usualmente va en busca de justicia social), y su personalidad (Hawkeye más torpe y engreído, Quinn más pensante y políticamente involucrado).

¿Por qué leerla? Porque es el puntapié inicial para todo lo que luego ocurriría con Hawkeye, entre ello la etapa de Matt Fraction o la serie de Disney+. También porque marca el origen de la relación - que tendría por muchos años - con Mockingbird. Además, al ser una historia autocontenida en 4 números, se lee rápido y nos da una idea de la personalidad del héroe que luego saltara a la fama con el 
MCU.

Tanto arte como guion son hijos de los '80. Gruenwald no era dibujante profesional, pero se encargó de los layouts. Brett Breeding completa el trabajo con un estilo bastante típico de la época. Entintador virtuoso, que tiende a no opacar el trabajo del dibujante, elevando el trazo ajeno con precisión, dando vida a héroes de líneas firmes, sombras dramáticas y una presencia clásica pero atemporal.

No rompe los esquemas, no llega ser memorable, pero aporta a la historia de un héroe que ha ido creciendo con el tiempo.


FICHA TÉCNICA

EDITORIAL: MARVEL COMICS
AÑO: 1983
# DE PÁGINAS: 96
GUION: MARK GRUENWALD
DIBUJO: MARK GRUENWALD / BRETT BREEDING
TINTA: BRETT BREEDING
COLOR: BOB SHAREN

lunes, 28 de abril de 2025